Los dias pasaron, nadie sabía nada de Clara, ni su madre quien arrepentida lloraba por su regreso.
El dia esperado llego, la milicia, despues de 12 arduos años de batalla, ganaron la batalla y regresaron con bien, muchas perdidas pero, el joven enamorado de Clara, habia regresado, buscando el amor que le esperaba en su pueblo.
El acudio al castillo, donde le negaron la entrada diciendo: tu has sido el culpable de que la señorita Clara desapareciera, ahora vete!
El joven, sorprendido por las palabras del guardia del castillo, acudio a escalar la torre donde ella se habia quedado, viendo todos las libretas ahi, se dispuso a leerlas, una por una, hoja por hoja, pagina por pagina...
Su rostro se lleno de llanto, al ver lo que su amada habia escrito en su ausencia, queria desvanecerse, pero se dispuso a buscar a quien con tanto amor habia hecho esperar tanto tiempo.
Salio corriendo del pueblo, buscando por todos lados, sin respuesta alguna.
Despues de algunos dias de buscarla, recordo que en una de las ultimas paginas habia leido algo muy intrigante: "La brisa del mar cubrira mi cuerpo, aguardando asi mi belleza para que a tu llegada sea mas grande, con las grandes luces iluminando tu camino, guiandome hacia mi"
El corrio hacia donde se encontraba el faro que guiaba a los barcos pesqueros del lugar, tal fue su sorpresa que, al estar a las faldas de este, vio una silueta formada por una hermosa mujer, podria jugar que era Clara...
Corriendo con lagrimas en los ojos y gritando de alegria, intento llegar a donde dicha mujer se encontraba, pero al llegar noto que no habia nada, solo una nota pegada, una ultima nota que decia:
"Viviré siempre en tu corazón, nunca me olvides asi como yo nunca lo hice"
Sus ojos lloraron, su corazon estaba destrozado, habia perdido al amor de su vida, a la unica mujer que habia amado, no sabia que hacer...
Las noches pasan muy raras desde ese entonces en el pueblo de Osmorg, los pesqueros juran ver a una hermosa dama posada sobre el faro que les alumbra la noche, llamandolos con un canto hermoso, al acudir ellos al rescate, curiosamente caen, en lo que seria su inevitable muerte de quien se atreviera a desafiar al canto de la dama.
El joven guerrero, al enterarse de esto, se dispuso a acampar de noche, en espera de escuchar lo que todo el pueblo llamaba "El canto de la dama" y asi fue, pasadas las 3 de la madrugada, un canto hermoso se distinguia del sonido del mar, el puso su mirada y efectivamente, ahi estaba ella, viendolo con los brazos abiertos, pidiendo, aclamando que fuera hacia ella.
El, sin temor a lo que pudiera ser, corrio, al llegar al lugar, ella lo abrazo, con una voz fria le dijo: "he venido por ti, para estar juntos en la eternidad" el tomo sus manos y respondio: "Ire contigo hasta el infinito"
Se disiparon en el manto negro que cubria el mar, los pesqueros del lugar cuentan haber visto dos personas practicamente volando, perdiendose en lo que seria el cielo, cual fue su sorpresa, que ese dia todas las libretas que ella habia escrito y su madre conservaba, se habian vuelto en blanco sus paginas, todo se habia borrado, solo un mensaje habia quedado:
"he cumplido mi promesa, puedo ser feliz ahora"
Todos lo llaman ahora, como la dama del castillo, quien en la espera de su amado perdio la vida y volvio por el, para que la eternidad los llenara de alegria, disfrutando asi de su verdadero amor.